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miércoles, 13 de abril de 2016

EFECTOS DEL MASAJE


La esencia de los efectos del masaje es en primera instancia lo que ejerce de manera mecánica y por fenómenos físicos en los tejidos; y en segundo lugar (pero no menos importante) su acción neurorefleja al estimular los receptores cutáneos (exteroceptores), los ubicados en músculos, tendones y ligamentos (propioceptores), y los alojados en las paredes de los vasos del sistema circulatorio. Por las vías sensitivas los impulsos pasan al sistema nervioso central alcanzando distintas zonas en médula espinal, hemisferios y corteza cerebrales, y provocando entonces cambios funcionales en el organismo. Veremos a continuación tales cambios en las distintas organizaciones anatomo-funcionales:

Piel: La manipulación de la misma estimula la producción y liberación local de un neurotransmisor llamado Sustancia P, el cual produce vasodilatación local y, por ende, un aumento de temperatura de 2 a 3 ºC. El calor lleva a un ablandamiento de los tejidos y el estiramiento de los tegumentos relaja sus fibras, estos dos elementos inducen a aumentar la elasticidad de la piel.

Sistema circulatorio: Las formaciones de histamina y sustancias derivadas que se presentan bajo la acción de los estímulos cutáneos del masaje viajan por el torrente sanguíneo y linfático a todo el organismo ejerciendo cambios benéficos en los vasos de diferentes órganos y sistemas, aumentándose significativamente la circulación en piel y músculos; resultado que también se consigue gracias a la apertura de los capilares por la acción mecánica del masaje. Esta modificación benéfica colabora con el retorno sanguíneo al corazón, ayuda a la oxigenación y alimentación de los tejidos optimizando el metabolismo celular y favoreciendo la eliminación de desechos celulares. La circulación linfática también se ve beneficiada. Estos efectos llevan a una mejor relajación corporal, a una baja del gasto y ritmo cardíaco, y a una disminución de la presión sanguínea. También está comprobado que aumenta el número de glóbulos rojos y blancos (neutrófilos y linfocitos del tipo “células asesinas naturales”).

Sistema muscular: El masaje tiene un papel crucial en la nutrición de los músculos importantísimo para la recuperación en la capacidad de trabajo neuromuscular. Este proceso se debe al mejoramiento del metabolismo en los músculos y a la acetilcolina, liberada por la estimulación propioceptiva, que eleva la velocidad de transmisión de la excitación nerviosa a las fibras musculares. Los vasos musculares se dilatan por la liberación de histamina, aumentando la temperatura de los tejidos sometidos al masaje lo cual activa los procesos de glucogenólisis y gluconeogénesis elevando así la velocidad de contracción de los músculos. Esto se traduce en una reducción de la fatiga, una más veloz recuperación de la fatiga y en una actividad y coordinación muscular más efectiva al mejorar la capacidad de mantenimiento neuromuscular. El masaje también logra relajar los músculos tensionados, los cuales a su vez dejan de ejercer presión sobre los vasos linfáticos y sanguíneos, ayudando a la expulsión de histamina y adrenalina (elementos químicos causantes del cansancio muscular). Entonces tiene un efecto calmante selectivo, porque al eliminar los deshechos de las células hace que los sistemas venoso y capilar se abran, entrando simultáneamente gran cantidad de oxígeno y nutrientes, que mejorarán ampliamente el estado funcional de los músculos. Por eso el masaje ayuda a lograr mayor fuerza muscular, disminuye los dolores musculares y también la intensidad del dolor post ejercicio.

Sistema osteoarticular: Mejorando el suministro sanguíneo de la articulación y los tejidos que la rodean, eleva la formación y circulación del líquido sinovial. Aumenta la elasticidad del aparato ligamentoso, dando lugar a la distensión de las fascias o aponeurosis contraídas. Al sumar esto a la relajación de las tensiones y contracturas musculares obtenemos mejoras en la amplitud del rango de movimiento articular. La masoterapia beneficia al sistema óseo favoreciendo la absorción de calcio por el mismo.

Aparato digestivo: En los intestinos aumenta la motilidad gastrointestinal mecánicamente y por incremento del tono vagal. También es sabido que una de las ramas del vago se extiende por el tracto gastrointestinal controlando la secreción de la insulina y la glucosa, hormonas que intervienen en la absorción de nutrientes. Por eso el masaje mejora la nutrición y optimiza el proceso de digestión.

Sistema Nervioso: Favorece la capacidad para recibir estímulos por aumentar el umbral de excitación; excepto para el dolor, cuya percepción se disminuye. Está comprobado que el masaje incrementa las conexiones neuronales (sinapsis). Ambos efectos favorecen el surgimiento de impulsos aferentes o sensitivos del sistema nervioso, dando una mejor respuesta eferente o motora hacia todo el organismo, con lo que también se logra una mejor conciencia corporal útil para una relajación optimizada y un aumento en la efectividad de las funciones del cuerpo. Además la masoterapia aumenta la actividad parasimpática y mejora las habilidades cognitivas y de aprendizaje.

Metabolismo: Hemos visto que el masaje aumenta la temperatura de la zona tratada, incrementando el flujo sanguíneo por vasodilatación aportando más oxígeno, mejorando así la actividad metabólica. También ocurren, gracias a esta terapia, cambios beneficiosos en el equilibrio de hormonas y neurotransmisores. Disminuye los niveles sanguíneos de cortisol (hormona del estrés) y el exceso de catecolaminas (relacionadas con la hipertensión arterial y el estrés). Disminuye los niveles sanguíneos de residuos de creatinquinasa luego del ejercicio. Aumenta la serotonina (neurotransmisor). Aumenta la melatonina (que se cree que regula los períodos de sueño). Es muy interesante el hecho de que el masaje aumenta la producción de endorfinas (la llamada “morfina interna” por sus estructura química similar y, por ende, sus mismos efectos de analgesia y bienestar), pero de que esto solo sucede cuando en el paciente existen dolores; está demostrado que en personas sin ninguna queja álgida el masaje no aporta un aumento significativo de sustancias opiáceas endógenas. Es como si el cuerpo supiera cuándo se necesitan de verdad.

Se ha demostrado que el masaje tiene un efecto positivo en prácticamente todos los sistemas. Y resulta beneficiado tanto el que lo recibe como el que lo da. Teniendo estos conocimientos, podemos utilizarlos como base para entender los fundamentos científicos de la acción terapéutica del masaje en diferentes patologías y afecciones.

lunes, 4 de abril de 2016

El masaje, un arte



Cuando las manos expresan lo que siente el corazón, el masaje se convierte en un arte,(aparte de su parte científica ya sabida) en una forma muy buena de comunicación no verbal que trasmite calma, emociones, sabiduría, ciencia y calor. Lo que la música es al oido o la belleza a la vista, es el masaje al tacto, una sinfonía de diferentes sensaciones ,un intercambio de energías, una manera de mejorarnos en todos los aspectos.

Más allá de sus valores terapéuticos, los más importantes en mi opinión, el masaje puede también ser un bálsamo espiritual que ahuyente por momentos los fantasmas de la mente. No van separados.

A lo largo de miles de años, los distintos pueblos han encontrado la manera de aliviar las tensiones que se padecen. Japoneses, suecos, chinos, coreanos, hindús o tailandeses han desarrollado técnicas muy eficaces para amasar músculos, estimular nuestra energía corporal, movilizar articulaciones y relajar el cuerpo.

Muchos de los “males” que aquejan a nuestra sociedad actual, están y se acumulan en la mente. El estress, los nervios, ansiedad, falta de comunicación, etc…Algunas veces, o muchas veces, un intercambio que llene de tacto algunos de nuestros vacíos, una energía entregada sin reservas, puede ayudar a que nos sintamos mejor, claro está, complementándolo con otras disciplinas , ya que los milagros no existen, ayudan y complementan.

Con toda la información disponible que tenemos a nuestro alcance, hoy más que nunca el cuerpo puede ser un camino para poner en orden algún hueco difuso de las emociones.

Como suelo decir habitualmente, para disfrutar de estas sensaciones, de un buen masaje, del placer y del bienestar que producen, uno ha de abatir las defensas mentales en esos instantes , y abandonarse sin reservas.

No es fácil dar un buen masaje , pero tampoco lo es saber recibirlo. Abandonándose, dejándose llevar, seremos capaces de percibir el tacto consciente, la temperatura, la delicadeza.. y sentir como cada toque, transmite un caudal increíble de información que el cuerpo capta y transforma de forma inmediata en sensaciones definidas y placenteras.

No es menos cierto, que el masajista ha de ser un profesional y así siempre que el contacto esté bién  hecho, inspire confianza, y denote bienestar, aparecerá esa entrega ya dicha, y la distensión de la persona, cosa que no es difícil, ni hace falta más que dedicación y estudio, no tener dones especiales, ni espaciales. Para que la persona lo logre , estaremos relajados, y centrados en lo que estamos haciendo. Actuar sin prisa (cosa dificil hoy día), da significado a cada movimiento y con el tiempo nos hará estar dotados de esa especial intuición del cuerpo.

Siendo como soy, un masajista que me encanta mi trabajo,..esa química que se puede transmitir ,ese intercambio,el bienestar que se produce, quería hablar también de este aspecto fundamental del masaje, como lo es la unión indivisible cuerpo-mente-espíritu, dejando por un segundo de lado su lado terapéutico más puro, para explicar estas cuestiones.

martes, 6 de octubre de 2015

QUIROMASAJE, EFECTOS PSICOLÓGICOS

Para hablar de efectos psicológicos del masaje deben darse antes una serie de condiciones propicias para el masaje, como son una temperatura agradable, un espacio limpio y libre de ruidos, a ser posible música relajante… Si estas condiciones se dan, podemos sumar un efecto general de analgesia, relajación y alivio de la ansiedad en la persona.
 
A mayor relajación del paciente mayor efecto de las técnicas manuales que utilizaremos.
 
En el deporte el masaje es importante para preparar psicológicamente al deportista, antes de la competición el masaje rápido y vigoroso que incite a la actividad y al calentamiento. El masaje lento y sostenido sin embargo para ayudar a reducir el estrés y la ansiedad. De esta forma el masajista influye en la mente del deportista.
Los efectos sedantes y psicológicos del masaje están demostrados y no sólo en personas que sufren cierta patología, toda persona enferma o sana puede disfrutar de esta relajación,

 después de un masaje de 15-20 minutos se ha comprobado el aumento de endorfinas y encefalinas. También se ha comprobado el efecto anticoagulante en la sangre, mejorando su viscosidad, haciendo que esta fluya mejor por el organismo y de esta forma nutra mejor a los músculos y tejidos masajeados
Si bien es cierto que también hay terapeutas que hablan o creen tener “poderes mágicos”, debemos estar alerta ante ese tipo de masajistas y confiar en unas manos que nos ayuden honestamente.