Un tanto porciento importante de la población tiene alterado el conocido como retorno venoso o circulación de retorno. Existen remedios que mejoran este problema, pero, por desgracia, no muchas las personas afectadas que los ponen en práctica.
Vivir con alteraciones en la circulación de retorno supone una merma en la calidad de vida, con una serie de consecuencias a corto o y a largo plazo.
La sangre circula por el cuerpo humano a través de lo que podríamos denominar un circuito, que es cerrado y se compone de arterias y de venas, las primeras son los vasos que salen del corazón y las segundas las que vuelven a él. Por tanto, el retorno venoso afecta a las venas, que se encargan de reconducir el material de desecho, excepto en el caso de las venas pulmonares.
