Las arrugas de expresión representan a veces un problema estético muy sentido incluido en una persona joven; están relacionadas con las expresiones faciales y por ello a la contracción repetida de los músculos que determinan la expresividad de la cara y están, por tanto relacionadas al estado de ánimo y a la emotividad del sujeto.
Las arrugas se caracterizan por su presencia cuando la cara esta relajada y tienen como puestos electivos las regiones anatómicas perilabiales, perioculares y frontales. Algunos hábitos de comportamiento (estrés, tabaquismo) pueden empeorar el cuadro clínico estético; a veces el problema estético es tan acentuado clínicamente que se transforma en un verdadero malestar psicológico con todas las problemáticas socio-comportamentales que le derivan.